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La mayoría de las personas se arriesgan a contagiarse de COVID-19 por necesidad

Por 16 abril 2021 Sin comentarios
Foto cortesía: colombia.as.com

Las flexibilidades por parte de las autoridades nacionales se han dado paulatinamente y con ellas las personas han relajado su cuidado. La percepción es que la ciudadanía le ha perdido el miedo a la COVID-19, aún y cuando la nueva enfermedad sigue arremetiendo con furia sobre la vida de las personas. La inmunización apenas comienza; todavía queda un camino largo que recorrer en este sentido.

El presidente de la Federación Colombiana de Sociología y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, Carlos Uribe Celis, conversó con Gestarsalud.com y dio explicaciones del porqué el comportamiento, relajado hasta cierto punto, que se percibe en las dinámicas ciudadanas en la actualidad y que se pueden notar en las estaciones de los servicios de transporte público más importantes de cada ciudad, en restaurantes, parques y centros comerciales.

El experto asegura que sin duda existe el miedo a morir por causa de la COVID-19, así como por cualquier otro motivo, pero, y de cara a las extrañas situaciones que ha planteado la pandemia, las reacciones colectivas tienen respuestas diferentes, según el país o lugar que se habita. Antes de dar sus argumentos, el profesor de la Universidad Nacional trae a colación que el 50 % de la población activa del país se dedica a la economía informal, lo que significa que la mayoría de estas personas viven del día a día.

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Foto cortesía: Twitter @donadolforivas.

En Colombia, explica el profesor Uribe, la principal variable que determina el comportamiento un tanto arriesgado de la ciudadanía en cuanto a la exposición de la COVID-19 tiene que ver con la necesidad de recibir ingresos económicos para sostener las necesidades básicas de la vida (comida y vivienda).

"Sin duda hay ciertas razones culturales, como la idiosincrasia un tanto indisciplinada del colombiano, pero que en este caso no son tan determinantes. Esta variable pesa y en algunos casos es la razón, pero no es la población mayoritaria. La mayor parte de las personas salen de sus casas y se arriesgan a contagiarse de COVID-19 por necesidad, porque Colombia a diferencia de Suiza, es un país con características de pobreza e informalidad muy marcadas”. 

Carlos Uribe Celis, presidente de la Federación Colombiana de Sociología y profesor de la Universidad Nacional de Colombia.
Video cortesía: Alcaldía de Suba.

¿En Colombia, se le ha perdido el miedo a la COVID-19?

El experto habló de datos que hablan de que en Colombia la fuerza laboral es de 20 millones de personas y, de estas, 9.5 millones de personas ganan salario mínimo o menos. "Eso es un dato muy importante para entender este comportamiento. Para insistir en la variable económica, sin desconocer la variable cultural, es importante una comparación de Colombia con otros países: Inglaterra, España y Estados Unidos. En estas naciones hay personas que rechazan los confinamientos, de manera deliberada, por razones políticas".

Los hogares con mayores necesidades económicas, colgaron en las ventanas de sus casas trapos rojos, en señal de petición al gobierno de ayudas económicas. Foto cortesía: Red Radio.

Aquí la necesidad de comer es la que obliga a la gente, de alguna manera, a retar al virus. Lo cierto es que, a pesar de que todo se sigue demostrando en este camino de erradicar o controlar la afectación del SARS-CoV-2, la posibilidad de trabajar desde el hogar- para todos aquellos que lo pueden hacer- resulta importante para el cumplimiento de una de las medidas que más ayuda a mitigar el riesgo de contagio: el aislamiento o confinamiento.

El profesor Uribe opina que, si la decisión de las cuarentenas depende de la ocupación en Unidad de Cuidados Intensivos, la decisión de los mandatarios nacionales y locales debería estar orientada en habilitar aún más espacios de este tipo, de manera que el sistema de salud no colapse y la economía de las personas menos privilegiadas tampoco, pues, de sus trabajos diarios depende su vida y también la de sus beneficiarios. 

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