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‘Ya hay vacunas suficientes, pero algunos sistemas de salud no pueden absorberlas’: COVAX

En entrevista, Santiago Cornejo, vocero de COVAX, hace un balance sobre este mecanismo durante la pandemia.

Redacción Gestarsalud

En muy poco tiempo y en medio de una crisis profunda causada por un virus desconocido que atemorizaba al mundo entero, el mecanismo COVAX logró distribuir quinientas millones de dosis de vacunas contra el covid-19 en 145 países, sobre todo en los de menores ingresos que no podían competir con la capacidad adquisitiva de las grandes potencias.

Este mecanismo fue una iniciativa de varios actores y recibió el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para enfrentar una realidad inevitable: la inequidad en la distribución de las vacunas.

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En Colombia, por ejemplo, gracias al mecanismo COVAX han llegado a Colombia 27,1 millones de vacunas contra el covid-19 durante la etapa más cruda de la pandemia; de estas, 12,9 millones fueron Sinovac, 11,2 millones fueron Pfizer y 3,0 millones fueron de AstraZeneca.

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En el caso de América Latina y el Caribe fueron 146,4 millones de dosis, de las cuales 55,1 millones fueron de AstraZeneca, 38,9 millones de Pfizer, 21,0 millones de Sinovac, 19,5 millones de Sinopharm, 9,3 millones de Moderna, 2,3 millones Johnson & Johnson y 363.000 de Suero de la India.

Así lo explica Santiago Cornejo, director de country engagement en la Oficina del Fondo COVAX, quien tiene más de 20 años de experiencia laboral acumulada en el campo de la financiación de la salud y la inmunización.

Cornejo ha ocupado sucesivamente cargos en el Fondo de Vacunas y el Banco Mundial en Washington DC. Además de trabajar en el Centro para la Salud Global de la Universidad George Washington, cuenta con una maestría en desarrollo internacional con especialización en política de salud pública internacional de la Universidad George Washington.

Cornejo, quien también es el director de financiamiento y sostenibilidad de la inmunización en la Alianza Gavi para permitir la sostenibilidad de los logros de inmunización en los países en transición, atendió una entrevista con Gestarsalud en la que realizó un balance sobre estos años de pandemia y cómo COVAX hizo posible que se pudieran salvar tantas vidas.

“Fueron desafíos extraordinarios que todos tuvimos y creo que lo que estaba claro es que el mundo no estaba preparado para este desafío. Desde un primer momento estuvimos corriendo detrás de esta pandemia, ahora cuando vemos atrás nos damos cuenta de que en un año y medio vamos 1.500 millones dosis que hemos distribuido a más de 145 países”, explicó Cornejo

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¿Cuáles eran las metas propuestas por COVAX y cuáles han sido los resultados?

Tuvimos varias metas. La original era que COVAX estaba destinado a dos tipos de países, primero, los que nosotros íbamos a financiar y para lo cual prometimos suficientes vacunas para vacunar al 20 por ciento de la población en 2021. Luego, estaban los que se autofinanciaban, es decir, que nos hicieron un pedido de vacunas en base de lo que ellos creían que iban a necesitar. Para nuestra primera meta necesitábamos enviar más o menos alrededor de 1.300 millones de dosis, entonces no alcanzamos esa meta, pero, nuevamente, se enviaron 1.300 millones de dosis en menos de 12 meses. Así que puedo decir que se han hecho grandes logros, pero tuvimos muchos desafíos. Hoy por hoy nuestra meta primordial es que todos los países al menos vacunen a sus poblaciones de alto riesgo, no solamente con las dos dosis sino con los refuerzos. Sin embargo, lamentablemente hay muchos que todavía no han cubierto esas poblaciones de riesgo.

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¿Por qué los países más pobres siguen sin poder vacunar a la mayoría de sus poblaciones a pesar de todo el esfuerzo?

Aquí hay diferentes factores y hay que verlo a través del tiempo. Si lo analizamos desde principios de 2021, las brechas fueron por una cuestión de acceso a la vacuna, lamentablemente por diferentes motivos, nacionalismo, o porque hubo algunos países que no dejaron hacer la exportación de vacunas, se limitó el acceso. A principios de 2021 el problema número uno en la inequidad fue el acceso a las vacunas, pero ya a finales de 2021 teníamos vacunas suficientes para entregar a los países y fueron los países, en especial aquellos con coberturas bajas, quienes no tenían la capacidad para poder absorber tantas vacunas. Por ello se pasó muy rápido de no tener vacunas en los países con menores ingresos a tener muchas, pero ahora eran estos países quienes no tenían un sistema de salud tan avanzado o la capacidad para absorberlas.

Vemos una inequidad en las coberturas no tanto por el acceso de la vacuna sino porque los sistemas de salud no pudieron dar respuesta, bien sea porque no tienen recursos para poder hacer las estrategias adicionales que se necesitan para vacunar o tal vez porque no es una prioridad en ciertos países.

¿Qué países enfrentaron esta situación de no poder captar vacunas por debilidades en sus programas de inmunización o problemas estructurales?

Si uno ve los países con ingresos bajos, las coberturas de primeras dosis están en el 16 por ciento y segunda dosis un 13 por ciento. Todos esos países tienen ofertas desde principios de año y finales del año pasado del mecanismo COVAX para tener vacunas y poder aumentar esas coberturas, pero estos países que no han podido aprovechar y acceder a las vacunas porque sus sistemas no pueden distribuirlas o no hay demanda de la población, aquí entran esas poblaciones que tal vez no se quieren vacunar. Por ejemplo, en África, aunque la mayoría de los habitantes no son antivacunas, no se vacunan porque no ven el beneficio o la necesidad de ir a vacunarse y justamente eso es lo que tenemos que trabajar con los medios de comunicación para que la comunidad entienda el valor y la necesidad de los biológicos contra el covid.

¿Cómo califica el papel de la industria farmacéutica en este deber de proteger por igual contra el covid-19?

Por un lado, hay que decir que es realmente increíble lo que las compañías farmacéuticas lograron; y es que ya ha cambiado tanto la situación y tan rápido que uno se olvida, pero en junio del 2020, cuando estábamos creando el mecanismo COVAX, no sabíamos si iba a existir una vacuna y lo que han logrado las compañías farmacéuticas en el desarrollo de la ciencia y la capacidad de producción es increíble. Otra lección es que se necesita una mayor transparencia en los acuerdos y en la distribución de las vacunas, en las prioridades que se les dieron a los diferentes firmantes de acuerdo con varias farmacéuticas, por ejemplo, uno de los grandes problemas que tuvimos el año pasado fue la incertidumbre de cuándo iban a llegar nuestras vacunas.

Otra de las grandes lecciones que tenemos, y esto va más allá de las compañías farmacéuticas, es la diversificación de la producción porque quedó claro que se necesita una diversificación en las diferentes regiones para que se dé un acceso más rápido a las vacunas. Esperemos que lo que se ha logrado en desarrollo de la ciencia y de las vacunas nos ayude a progresar y se utilice no solamente para el covid-19 sino también para otras enfermedades.

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¿Cuál ha sido la posición de COVAX frente a la liberación de patentes?

Para nosotros es muy importante que haya un acceso equitativo. El tema de patentes es importante, pero no el principal. Cuando uno habla del desarrollo de las vacunas es muy complejo porque no es como una droga o un medicamento de composición química. Un biológico necesita tecnología, controles de calidad muy avanzados y muchas otras cosas. Entonces el tan sólo liberar las patentes no asegura que haya acceso equitativo, es también que haya transferencia de tecnología real y rápida para un acceso equitativo.

Además, vemos que muchos países están tratando de desarrollar su propia industria no sólo para vacunas, sino también para medicamentos y otros insumos importantes.

¿Qué tan comprometidos han estado los países de altos ingresos con esta iniciativa?

Tuvieron un rol muy importante, no solamente participando como compradores para apoyar al mecanismo, sino que donaron más de 10.000 millones de dólares para la compra de vacunas para los países con menores ingresos. Ahora, nuevamente, una lección es que tal vez algunas decisiones que se tomaron sobre todo a principios del 2021 no ayudaron a la distribución equitativa. Creo que los donantes al ver cómo el mundo no tenía acceso y no iba a parar la pandemia rápidamente tomaron decisiones con la propuesta de donaciones de vacunas a través del mecanismo COVAX, pero para la próxima pandemia debemos mejorar, tenemos que hacerlo mejor, y para eso se va a necesitar que todos los actores del sector privado y público tengan una transparencia más grande en los acuerdos, en las cantidades que los países compran, que las compañías venden y quién está recibiendo.

¿Con qué palabra puede definir la ejecución de este mecanismo?

Yo creo que fue extraordinario, extraordinario en todo, histórico y extraordinario lo que se hizo tan rápidamente, los desafíos que tuvimos, pero también extraordinarios los logros que hemos tenido. Nuevamente, estamos hablando de 1.500 millones de dosis que se han dado al mundo entero de 145 países. Los países con menores ingresos tuvieron acceso a una vacuna, eso nunca se logró en la historia, pero todos los que trabajamos en este campo siempre esperamos más y queremos hacer mejor y para nosotros eso es lo más importante.

¿Se siente satisfecho en lo personal?

Cansado, por un lado, pues realmente fueron dos años muy difíciles, pero no como lo fueron para las personas que estaban en los hospitales, las enfermeras, médicos y demás que vieron los casos de covid frente a frente. Pero sí es una satisfacción lo que hemos hecho. Los logros han sido increíbles, pero necesitamos ver cómo lo podemos mejorar la próxima vez, porque se han muerto seis millones de personas, muchas de esas muertes se pudieron haber evitado y para la próxima habría que trabajar de una manera más mancomunada como lo hemos hecho, pero con un compromiso más grande todavía.

¿Cuál es el futuro de COVAX?

COVAX fue creado justamente para frenar o combatir esta pandemia y lo que hemos hecho bien estamos pensando cómo podemos integrarlo a nuestro trabajo con las alianzas con la OMS, la OPS y con los bancos para poder construir desde lo que hicimos. Otro tema que también es muy importante es el interés de la producción de vacunas. Es muy positivo que haya esa diversificación de producción de vacunas, ahora lo tenemos que analizar desde un punto de vista sostenible .

Esas son la lecciones que tenemos que trabajar y que vamos a seguir trabajando en los próximos años, pero también tenemos que terminar con el covid, porque la gente ya quiere pasar la página, pero lamentablemente el virus no y continúa. Tenemos que seguir vigilando y tenemos que conseguir altas coberturas porque lo último que queremos es que esto siga con nuevas variantes, nuevos linajes y que eso lleve a una situación como la que vivimos al principio del año pasado.

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