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La OMS no recomienda la vacunación masiva para enfrentar la viruela del mono

Tras 1.285 casos de viruela del mono, la OMS da primeras recomendaciones sobre inmunización contra este mal.

Redacción Gestarsalud

La viruela del mono es una enfermedad infecciosa que se puede transmitir por contacto y exposición a gotas exhaladas. El pasado 19 de mayo de 2022 la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una alerta sanitaria tras detectar en varios países casos de esta enfermedad y este martes, tras 1.285 casos confirmados por laboratorio, esta institución ha dado las primeras recomendaciones para la inmunización a través de una guía provisional.

En este punto es importante resaltar que 87 por ciento de los casos notificados en 28 países donde la viruela del simio no es habitual o no se había notificado previamente son de la región europea; y 11 por ciento son en la región de las Américas, con corte al 10 de junio.

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Uno de los puntos más importantes en las recomendaciones de la OMS sobre la vacunación contra la viruela es que, a diferencia del covid-19, esta no debe ser masiva y solo está sugerida a poblaciones de alto riesgo.

Una de las poblaciones de riesgo es, justamente, los contactos estrechos de los casos confirmados, para quienes, según la OMS, se recomienda una vacuna adecuada de segunda o tercera generación a modo de profilaxis posterior a la exposición (PEP), idealmente dentro de los cuatro días posteriores a la primera exposición (y hasta 14 días en ausencia de síntomas) para prevenir la aparición de la enfermedad.

Lo que sí deben hacer las autoridades de salud pública es implementar una estrategia sólida de vigilancia y contención para garantizar una investigación, atención y aislamiento detallados de los casos, así como un rastreo y monitoreo exhaustivos de los contactos.

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A continuación, otras recomendaciones:

1. Para los países, convocar a sus grupos nacionales de asesoramiento técnico sobre inmunización para revisar la evidencia y desarrollar recomendaciones de política para el uso de vacunas pertinentes al contexto nacional.

2. Para trabajadores de la salud con alto riesgo de exposición, personal de laboratorio que trabaja con orthopoxvirus y personal de laboratorio clínico que realiza pruebas de diagnóstico para la viruela símica; y miembros del equipo de respuesta a brotes que puedan ser designados por las autoridades nacionales de salud pública se recomienda la vacunación como profilaxis previa a la exposición (PrEP).

3. Si se dispone de una vacuna adecuada, tras una cuidadosa evaluación de riesgos y beneficios, se puede considerar la vacunación contra la viruela del simio como profilaxis posterior a la exposición para grupos de población especiales, es decir, durante el embarazo, niños o para personas con inmunosupresión, incluidas las personas que viven con VIH.

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“La elección y el momento de la vacunación se deben considerar a la luz de un análisis conjunto detallado de riesgo-beneficio y una toma de decisiones clínica compartida con respecto a las circunstancias individuales de la persona, de acuerdo con los criterios de riesgo y las consideraciones de implementación y seguimiento detalladas en esta guía provisional”, dice la OMS.

4.Las autoridades nacionales deben considerar vacunas aprobadas contra la viruela del simio y/o la viruela en la respuesta a los brotes de viruela del simio.

Las opciones de vacunas que se pueden considerar para uso aprobado o no aprobado para la profilaxis de la viruela del simio antes o después de la exposición incluyen MVA-BN, LC16 o ACAM2000. La seguridad y la reactogenicidad de las vacunas disponibles y el riesgo de eventos adversos relacionados con la vacuna deben considerarse en el análisis necesidad-riesgo-beneficio.

En cuanto a la elección de la vacuna, para adultos sanos se pueden considerar vacunas replicantes basadas en vaccinia (como ACAM2000 u otras vacunas desarrolladas a través de técnicas de cultivo celular), vacunas mínimamente replicantes (como LC16) o vacunas no replicantes (como MVA-BN).

Para las personas para las que la vacuna replicante estándar (como ACAM2000) está contraindicada debido a deficiencias inmunitarias, se preferirían las terapias de inmunosupresión, la dermatitis atópica, la vacuna específica contra la viruela del simio no replicante, como MVA-BN, cuando esté disponible. Se recomienda la toma de decisiones clínicas compartidas para personas inmunocomprometidas.

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Durante el embarazo, cuando se considera la vacunación previa o posterior a la exposición, se prefieren las vacunas sin replicación (MVA BN) o con replicación mínima (LC16).

Para las mujeres que están amamantando, cuando se considera la vacunación antes o después de la exposición, se prefieren las vacunas sin replicación (MVA-BN) o con replicación mínima (LC16).

Para los niños, cuando se considere la vacunación para la profilaxis posterior a la exposición, se prefieren las vacunas sin replicación (MVA-BN) o con replicación mínima (LC16). Cómo MVA-BN está aprobado para mayores de 18 años, cualquier uso en niños sería un uso no indicado en la etiqueta.

5. Se recomienda que los países faciliten información sobre sus vacunas contra la viruela y la viruela del simio y reservas disponibles para la OMS para apoyar los esfuerzos de coordinación mundial.

Se recomienda a todos los fabricantes de vacunas actuales y futuros que pongan a disposición de la Secretaría de la OMS información sobre sus planes de investigación de vacunas contra la viruela y la viruela del simio, las existencias existentes, la capacidad de producción actual y la planificación de emergencias.

Finalmente, la OMS señala que el suministro de vacunas sigue siendo muy limitado y es esencial que todos los países trabajen juntos para garantizar que estén disponibles de manera adecuada y equitativa.

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