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Si usted usa vapeadores o cigarrillos electrónicos, esta entrevista le interesa

Experta de la Fundación Anáas revela las consecuencias y estrategias detrás del uso de estos dispositivos.

Redacción Gestarsalud

Este martes 31 de mayo se conmemora el Día Mundial sin Tabaco, una fecha que no sólo busca hacer un llamado de atención sobre los riesgos que genera el tabaquismo para la salud, sino que también pretende poner sobre la mesa el riesgo de los llamados vapeadores o cigarrillos electrónicos.

Estos dispositivos se han puesto de moda en la población joven por suministrar nicotina sin la combustión del cigarrillo tradicional. Y si bien estos dispositivos parecieran ser inofensivos, han generado que muchas personas, en su mayoría jóvenes, no pueden vivir sin esta sustancia nociva.

Así lo afirma Blanca Llorente, directora de investigación de la Fundación Anáas, una organización dedicada a la investigación y la promoción de políticas basadas en evidencia para el desarrollo sostenible, quien a partir de la evidencia científica resolvió muchas de las dudas respecto a los vapeadores o cigarrillos electrónicos.

Vale recordar que cada año mueren más de 8 millones de personas en el mundo por fumar, más de 7 millones por consumo directo y alrededor de 1,2 millones por exposición al humo ajeno, constituyéndose en un grave problema de salud pública.

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¿Qué dice la ciencia sobre el uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos? ¿Son de riesgo menor, mayor o igual que el tabaco convencional?

No se ha demostrado el supuesto daño reducido de los llamados cigarrillos electrónicos. Tanto el Ministerio de Salud como las sociedades científicas se han pronunciado varías veces al respecto alertando a la población sobre la desinformación alimentada por quienes comercializan estos productos. Debe recordarse que el cigarrillo es un producto que mata prematuramente a la mitad de quienes lo consumen. Difícilmente se encuentra otro producto con ese nivel de toxicidad.

¿Qué estrategias está usando la industria para motivar el consumo de estos dispositivos?

Las viejas tácticas de la industria continúan, como negar la evidencia científica con mensajes que confunden al público, publicidad y promoción muy agresiva y dirigida a niños y jóvenes. El uso de saborizantes como gancho para incentivar la experimentación en este grupo, que sigue siendo su población objetivo. A esto se suma el uso de tecnologías para monitorear a los usuarios y promover el consumo con estrategias de marketing muy sofisticadas.

Por último, el propósito de fondo de la industria es debilitar las medidas de control de tabaco que les han quitado mercado: los ambientes libres de humo y la prohibición de la publicidad. Con los nuevos productos le ponen conejo a nuestra ley de control de tabaco y a la larga saben que muchos terminan consumiendo cigarrillos que siguen siendo el núcleo de su negocio.

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¿La reducción en el número de fumadores puede obedecer a que muchos se han pasado a los dispositivos electrónicos como vapeadores?

La reducción en el número de fumadores es muy superior a los nuevos consumidores de estos productos, lo que preocupa es ver a jóvenes entre 14 y 24 años que reportan usar ambos productos. Pero la reducción en el consumo de nicotina es un logro de la política de prevención: impuestos altos, que podrían volverse a triplicar, ambientes libres de humo, que debemos mantener y prohibición a toda forma de publicidad, que es un tema donde se había avanzado, pero se viene debilitando con las nuevas formas de promoción, como el uso de influencers y redes sociales.

El hecho de tener el vapeador a la mano y poder fumar en casi todos los lugares sin problema ¿hace que el riesgo se vuelva mayor frente a fumar ocasionalmente cigarrillo convencional?

Esto debilita los ambientes libres de humo, pues una de sus ventajas era reducir la oportunidad de consumir entre quienes ya habían desarrollado la adicción. De nuevo, un ejemplo, de cómo estos productos son el instrumento que usa la industria para debilitar la regulación.

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¿Hay vapeadores sin nicotina realmente?

La nicotina en sí misma es una sustancia de preocupación sobre todo por los efectos negativos en salud mental y capacidad cognitiva en niños y jóvenes. En ese orden de ideas la gran mayoría de los cigarrillos electrónicos tienen nicotina, porque es en la adicción en donde está el negocio, incluso los que dicen no tener nicotina la tienen, por ende, ni siquiera se puede confiar en la información que dan los comercializadores.

Adicionalmente, los otros componentes que se encuentran en los cigarrillos electrónicos también disparan alarmas: los saborizantes están asociados con enfermedades cardiovasculares, el aerosol tiene material particulado que compromete la salud pulmonar y hay también sustancias cancerígenas.

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¿Qué mensaje darles a esas personas que, aunque saben que el cigarrillo trae grandes consecuencias contra la salud, siguen fumando?

A los fumadores, recordarles los enormes beneficios de dejar de fumar y que hoy nuestro sistema de salud cuenta con el programa nacional de cesación. Acérquense a su EPS y soliciten ayuda. Hoy la OMS nos recuerda los enormes costos ambientales del tabaco: 5 por ciento de la deforestación global, generación de gases efecto invernadero que son un lastre para combatir el cambio climático, y contaminación del agua; cada colilla contamina 1000 litros de agua y en Colombia desechamos 5 mil millones de colillas cada año. En fin, son cada vez más las razones para que no sea solo un día al año, sino que todos los días le digamos no al tabaco.

Finalmente, a los jóvenes y personas que quieren promover ambientes protectores de la salud para todos, conozcan la realidad detrás de este negocio multimillonario que se lucra a costa de la muerte, la enfermedad y el empobrecimiento, pero que no se queden solo con la indignación.

Hay que saber cómo podemos actuar para seguir en la senda de menor consumo: para eso los invito a inscribirse en el curso acción colectiva para el control de tabaco. Pueden registrarse en la página de la liga colombiana contra el cáncer www.ligacancercolombia.org y así convertirse en líderes de control de tabaco. Es gratuito y muy fácil.

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