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Al ritmo que va la vacunación contra la COVID-19, ¿en cuánto tiempo logrará el mundo la inmunidad de rebaño?

Por 26 abril 2021 Sin comentarios
Foto: iStock

Según la plataforma https://timetoherd.com/, un mapa de geolocalización, que va actualizando el número de aplicación de las vacunas contra la COVID-19 en el mundo, al paso que va la vacunación, faltan más de 200.000 días para lograr la inmunidad de rebaño en el mundo.

Países como Ruanda, Sri Lanka, Sudáfrica, Costa de Marfil, Egipto, Irán, Filipinas, y sin salirnos de la región Venezuela, Perú, Guatemala y Honduras están muy lejos de estar encaminados en esta meta planteada para erradicar al SARS-CoV-2; el virus responsable de la COVID-19, que ya ha cobrado la vida de más de 3 millones de personas en el mundo, en poco más de un año.

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En Colombia se han aplicado 4.451.266 primeras dosis y 1.411.53 dosis completas. La meta del Gobierno nacional es vacunar a 35 millones de personas antes de que termine este año 2021. En palabras del ministro de Salud y Protección Social, Fernando Ruíz Gómez, hasta ahora el 95 % del talento humano en salud ya está vacunado.

Foto cortesía: News Medical.

Así las cosas, "con primeras dosis, en adultos mayores de 80 años el indicador llega al 85 %; en el grupo de 70 años el reporte es del 45 % y en la población de 65 a 69 años, el indicador es del 11 % con primeras dosis". Ayer, el país recibió 912.000 nuevas dosis de la vacuna COVID-19 de AstraZeneca, a través del mecanismo multilateral COVAX.
 

Si bien cada país debe aumentar con ahínco sus esfuerzos en pro de lograr su inmunidad comunitaria, también es cierto que estos deben traspasar las fronteras, en un intento por lograr que otros países lleguen a esa anhelada meta: la inmunidad de rebaño. La COVID-19 es un problema de salud pública mundial. La Organización Mundial de la Salud ha insistido que en este contexto sanitario no sirven de nada los logros individuales.

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El papa Francisco, líder de la iglesia católica en el mundo, les pidió el miércoles a los mandatarios latinoamericanos y de la península ibérica, reunidos en una cumbre telemática, que garanticen una distribución equitativa de las vacunas contra la COVID-19. América Latina (incluido el Caribe) es la segunda región más enlutada con más de 873.000 fallecidos y 27,4 millones de contagios.

Con la llegada de las vacunas del mecanismo Covax, Guatemala puede empezar con la segunda fase de la vacunación. Foto cortesía: Prensa Libre.

En la región suramericana, mientras Chile y Uruguay avanzan veloces con la vacunación y ya tienen más del 40 % y 30 % de su población con, al menos, una dosis del antídoto, en Guatemala y Honduras no alcanzan el 1 %.

Ana Elena Chevez, asesora regional de inmunizaciones en la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Washington, le declaró al medio DW que los países latinoamericanos están bien preparados para alcanzar mayores coberturas. "Tenemos la capacidad técnica y de cadena de frío, hay demanda de parte de la población y cultura de vacunación, pero falta disponibilidad de vacunas. No hay suficiente capacidad de producción y, por otro lado, los lotes disponibles no están siendo distribuidos según los principios de equidad que recomendó la OMS".

"El mecanismo COVAX, la plataforma global que busca asegurar la entrega equitativa de vacunas para el 20 % de la población de los países participantes en todo el mundo, apunta inicialmente al personal de salud, correspondiente al 3 % de la población. Tras su primer despacho el 1 de marzo en Colombia, COVAX ha entregado 4,2 millones de dosis. Es una pequeña cantidad, pero ya se ha distribuido en 29 países de las Américas".

Con el panorama que existe en la actualidad es clara la inequidad que hay en el mundo de cara a suministrar a los países menos favorecidos las dosis necesarias para lograr una inmunidad de rebaño global, objetivo que debe primar sobre la necesidad individual de los países.

La COVID-19 es una enfermedad que ha demostrado, con nuevas variantes, ser capaz de volverse más contagiosa, de ahí la importancia de que los esfuerzos estén enfocados en un trabajo colaborativo y más humano. Asegura la OMS que esta es la única forma de erradicar y/o controlar la enfermedad en todo el mundo y de manera definitiva.

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