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Especial un año con la COVID-19: evolución de las medidas y el tratamiento en Colombia

Por 6 marzo 2021 marzo 8th, 2021 Sin comentarios
Foto: anmdecolombia.org.co

El viernes 6 de marzo de 2020, pasadas las cuatro de la tarde, los colombianos se preparaban para iniciar su fin de semana. El recién nombrado ministro de Salud y Protección Social, Fernando Ruíz, fue el encargado de informarle al país ese día que una joven de 19 años, proveniente de Italia, llegó de visita y dio positiva para COVID-19. Iniciaba la propagación del virus en el territorio nacional.

La cartera de salud venía desarrollando un trabajo de preparación, vigilancia y prevención con los que estableció los parámetros sociales y sanitarios ante la inminente llegada de la nueva enfermedad. Con la confirmación del primer caso positivo ese día, comenzó la etapa de contención. Largas cuarentenas y confinamientos se tomaron al país. El miedo, en las primeras etapas de desarrollo de la enfermedad, se apoderó del escenario individual y colectivo.

Los niños debieron acostumbrarse a recibir clases desde casa. Los padres a lidiar con las obligaciones laborales, domésticas y escolares al mismo tiempo y en el mismo lugar. Todo fue confuso. Entre tanto, los hospitales, esos primeros días, estaban vacíos. Solo emergencias y los- hasta el momento- contados casos de COVID-19, eran atendidos.

Ha sido un año de ensayo y error,
no solo en Colombia, sino en el mundo. 

Un año después, el territorio nacional suma 2.262.646 casos positivos del nuevo Coronavirus y 60.082 fallecidos. Los protocolos de autocuidado han evolucionado. En principio las órdenes de las autoridades estaban orientadas en limitar el uso del tapabocas, solo para el personal sanitario o aquellos con síntomas respiratorios. El 04 de abril, el Ministerio de Salud y Protección Social ordenó el uso obligatorio del tapabocas convencional, para mitigar la propagación de la COVID-19. En la actualidad, esta es una de las normas que se mantiene firme, junto con el distanciamiento social de, al menos, dos metros y el constante lavado de manos.

Otras directrices han cambiado. Ahora no solo es necesario utilizar tapabocas, sino que se recomienda que sean quirúrgicos o KN95 para todas aquellas personas con comorbilidades y adultos mayores. Se ha demostrado que las gotículas que se expelen al hablar, toser o estornudas propician el contagio y quedan suspendidas en el aire. La ventilación de los espacios también resulta, hoy en día, determinante en la mitigación del riego de contagio. Teorías como que el virus se adhiere a la ropa y a los alimentos han perdido fuerza.

El 8 de marzo de 2020 el presidente Iván Duque anunció: "a partir del momento en el que el Instituto Nacional de Salud detectó el primer caso, hemos fortalecido todas las acciones de Gobierno para la detección de casos importados en puntos fronterizos y centros de salud", añadiendo que estaban dispuestas todas las capacidades para que el sistema de salud colombiano atendiera a las personas que resultaran contagiadas. Foto cortesía: MinSalud.
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El desempleo en el país, producto del confinamiento obligatorio, llegó a porcentajes históricos. Diez años tenía luchando Colombia contra este flagelo, que volvió a convertirse en una epidemia por cuenta de la nueva enfermedad. Planes sociales fueron activados, pero la reactivación debió darse, aunque la enfermedad siguiera atacando.

El presidente Iván Duque declaró el inicio de la cuarentena en Colombia el 22 de marzo y, en principio, iba hasta el 13 de abril. Sin embargo, el mandatario decidió extenderla hasta el 26 de abril. Tras notar la efectividad de la medida y de recibir el reconocimiento de la Organización Mundial de la Salud, gracias a la buena gestión ante la pandemia, Duque decidió decretar una segunda extensión que iría hasta el 25 de mayo y con apertura gradual de varios sectores económicos.

Calles solitarias, uno de los signos que más impactó a los colombianos cuando iniciaron los confinamientos obligatorios. Foto cortesía: Reuters.

Según información oficial de la presidencia, y luego de notar una disminución en los contagios en varias regiones del país, la cuarentena tuvo un nuevo periodo de ampliación que terminó el pasado 30 de agosto. A partir del 1 de septiembre, Colombia pasó a una nueva fase de aislamiento selectivo, que incluyó la reapertura de la economía y el regreso del transporte aéreo nacional y el terrestre intermunicipal. Las fronteras con los países vecinos siguen cerradas. La aparición de nuevas variantes, más contagiosas y letales, y el comienzo de la vacunación han obligado al Gobierno nacional a mantener sus límites terrestres blindados. 

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Evolución del tratamiento

Foto cortesía: Getty Images.

La COVID-19 sigue siendo una enfermedad potencialmente grave, pero varios estudios apuntan a una mejora en las terapias y la atención sanitaria. La ciencia sigue afanada por conseguir un manejo efectivo, tanto en la prevención como en el tratamiento, al margen de las vacunas. Hay varios adelantos importantes en todo el mundo. El 16 de noviembre la agencia reguladora de medicamentos de Estados Unidos, FDA (Food and Drug Administration), emitió una autorización de uso de emergencia para el tratamiento de la COVID-19. Se trata de una terapia que aún está en investigación, basada en anticuerpos monoclonales, y cuyo nombre es Bamlanivimab.

El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA), en trabajo conjunto con el Fondo Nacional de Estupefacientes, la Dirección de Medicamentos y Tecnologías del Ministerio de Salud y Protección Social, ha estructurado los listados de medicamentos esenciales para el manejo de pacientes que ingresan a unidades de cuidados intensivos con sospecha o diagnóstico confirmado de COVID-19, recomendados por la OMS.

En este sentido, el médico infectólogo Jorge Alberto Cortés ha explicado que en Colombia existe un consenso para el tratamiento de la COVID-19. "La primera semana, la enfermedad usualmente se manifiesta como una gripa, para la cual solamente se usan medicamentos que alivien la fiebre y el malestar. Por lo general, no se requiere nada más. Afortunadamente, más del 85 % de las personas están en ese grupo".

  1. El primer tratamiento es con base en antivirales que pudieran controlar el virus, abortar su replicación y evitar los problemas relacionados con la enfermedad. Según Cortés, en este grupo el único fármaco que pudiera tener alguna utilidad es el remdesivir. "Hay tratamientos, como el ensayo clínico Solidaridad en Colombia, que lo han tratado de utilizar a pequeña escala y que parece tener algún beneficio".
  1. Un segundo grupo de medicamentos lo integran aquellos que atacan la inflamación producida por el virus, que ocasiona neumonía e inflamación en los pulmones. En este punto de la enfermedad entra los tratamientos con base en dexametasona (corticoide). El infectólogo explicó que se han probado medicamentos similares, como la colchicina y otros que afectan vías específicas del sistema inmunológico. "Algunos, aparentemente, han funcionado y otros no. Otros están en fases de experimentación; incluso hay medicamentos como las estatinas que se están utilizando en investigación en nuestro país".
  1. Un tercer grupo de medicamentos está conformado por aquellos que buscan atacar la aparición de trombosis (coágulos en diferentes partes del cuerpo, especialmente en los pulmones). Los pacientes hospitalizados reciben heparina u otros medicamentos que tienen un efecto anticoagulante.
  1. Parte importante del maneo terapéutico del Covid-19 radica en los estudios de plasma de convaleciente, que se están practicando en Colombia y consisten en aplicar muestras de suero de personas que ya tuvieron la enfermedad para generar anticuerpos en los pacientes en estado crítico.
Foto cortesía: Capital Salud EPS.

Las dinámicas cambian en la medida que la ciencia descubre sobre ella. La aprobación de vacunas, en tiempo récord, le ha dado al mundo una esperanza, de cara a volver a la normalidad o a recuperar la libertad de vivir sin miedo al virus.

En diciembre comenzó la vacunación en Reino Unido. El antídoto desarrollado por Pfizer fue el primero en ser aprobado en Europa, también Estados Unidos. El 17 de febrero, Colombia también arrancó la inmunización de su población. La estructura de un Plan Nacional de Vacunación le permite al país minimizar todos los riesgos y fallas que puedan presentarse en este sentido.

El líder de la cartera de salud nacional, Fernando Ruíz, lo ha dicho: es un ensayo el proceso de vacunación contra la COVID-19 y, sin duda, habrá errores, pero se espera que sean mínimos. La esperanza del Gobierno nacional es la de vacunar a 35 millones de personas para el 31 de diciembre de este año. Un reto grande, que apenas comienza, entretanto la ciencia sigue avanzando en cubrir todos los frentes de ataque del nuevo Coronavirus; con sus variantes más letales. El camino es largo, pero loso esfuerzos parecen estar dando resultados rápidos y eficientes. 

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